Exhibe alcalde su incapacidad
para rescatar 
mercado de Huautla.

Ante la pasividad de Oscar Peralta, hasta los niños le exigen que se ponga las pilas para liberar cuando menos el parque municipal.

Huautla de Jiménez, Oaxaca.-A siete meses de gobierno –del que le quedan 13 meses para concluir el bienio--, el presidente municipal de Huautla, Oscar Peralta Allende no ha dado muestras de capacidad, carácter, agallas e iniciativa alguna para imponer la ley y rescatar el mercado municipal de esta cabecera, que se halla  “secuestrada” por un grupo de particulares, quienes la administran ilegalmente a beneficio personal desde más de cinco años.

El mercado en mención fue construido en la administración del tristemente celebre Apolonio Vasconcelos Terán (“El Guajolonio”/ 2005-2007) y concluido en el periodo de Agustín Sosa Ortega, quien como gobierno municipal (2008-2010) fue ignorado y vilipendiado por los mercaderes que –aprovechando los disturbios políticos de aquella época--, amarraron navajas y se adueñaron del inmueble esgrimiendo la razón –una razón muy hedionda por cierto-- de que a ellos les costó la obra.

Cabe aclarar que la construcción del mercado costó más cien millones de pesos, y de acuerdo a la información que existe, la obra se financió con dinero del ramo 33 y mezcla de recursos, pero nunca apareció el “expediente técnico-financiero” del proyecto. Hecho que Agustín Sosa cuestionó como presidente municipal  sin lograr ningún éxito, tras el manto protector que Ulises Ruiz Ortiz tendió a “Guajolonio Terán” al dejar la alcaldía de Huautla.

De ahí, pasaron más de seis años, tras la llegada de Arturo Pineda Jiménez y David García Martínez (La Muñeca), quienes como ediles se sometieron a la administración espuria que controla el mercado, sin ejercer autoridad y pasando por alto los dislates de los comerciantes y sus líderes, quienes  actuaron a su libre albedrio –con la venta y renta de locales, practicando una recaudación ilegal del derecho de piso—, con lo cual impusieron sus cotos de poder y se asumieron como dueños de ese inmueble municipal,  que hasta en la actualidad regentean sin pena.

Es preciso recalcar que --como el mismo Oscar Peralta Allende lo sabe--, la construcción del mercado surgió de un proyecto oscuro --a dos años de gestión-- en la administración de Vasconcelos Terán, quien sin ningún estudio técnico previo a la mano determinó la demolición del edificio en funciones que aún estaba en perfectas condiciones. Y anuncio  la construcción de un nuevo mercado que dijo era “prioritario” sin serlo, pero solo para satisfacer sus apetitos económicos y la de sus incondicionales.

Porque, gracias a la construcción de esta obra --donde presuntamente se ejercieron alrededor de los ciento cincuenta millones de pesos--, muchos de los allegados de Vasconcelos Terán se hicieron millonarios. Y son, hoy en día, “respetables empresarios” en el municipio de Huautla de Jiménez. Pero, quienes salieron bailando con la más fea en esta “danza de los millones” son los legítimos locatarios, que al final de cuentas los botaron y desplazaron por otras personas.

Actualmente --en su mayoría--, son los comerciantes que invaden el jardín municipal, la plaza José Vasconcelos y la cancha municipal del centro histórico de esta ciudad, en cuya área se encuentran prácticamente hacinados y relegados porque las autoridades municipales no han tenido la capacidad para resolver dicho asunto que ya se convirtió en un problema de carácter social, político y de salud pública.
 
Y es que, la ciudadanía se hartó ya de la presencia de los comerciantes en este sitio destinado al esparcimiento de las familias, de los niños y de los deportistas. Ya la sociedad quiere ver un jardín municipal libre y que los comerciantes de verduras, de comida, de cebada y otros, sean designados en el sitio correspondiente, que es precisamente el mercado municipal; mismo que fue construido para albergar a todos los comerciantes, no para unos cuantos ni para un solo sector de privilegiados.

Sin embargo, a pesar de que este problema no es ajeno para el presidente municipal en turno --ya que fue uno de tantos argumentos políticos que esgrimió cuando anduvo en campaña política por la alcaldía de este municipio como abanderado del partido “Movimiento de Regeneración Nacional” (MORENA)--, hasta en la actualidad no ha dado muestras de carácter, agallas e iniciativa para imponer la ley y su correspondiente  autoridad para rescatar el inmueble.

Consecuentemente, a siete meses de regir los destinos de Huautla de Jiménez, la población activa no ha registrado ningún cambio extraordinario en la administración de Oscar Peralta Allende. Ni social, ni política ni económicamente, ahí esta el problema del mercado municipal, ahí esta el problema del agua potable, el problema de la basura, del alumbrado publico, de los panteones municipales, en fin, no existe hasta ahora un servicio municipal que podamos calificar ya no de extraordinario, sino simplemente de mejorable.

Tan grave y tan palpable son los yerros que refleja el gobierno de Oscar Peralta Allende, que en fechas recientes, un  reducido grupo de pequeñines –niños de entre 8, 9 y 10 años, alumnos de conocida escuela del centro--, le fueron a despertar de su modorra para exigirle que se ponga las pilas y que a la mayor brevedad ofrezca una solución al problema de la invasión del jardín municipal que a consideración de los infantes “urge recuperar”.

Cosa que ningún grupo de vecinos o politiquillos se ha atrevido a cuestionar abiertamente, ni aún los propios comerciantes, quizá por cuestiones de los intereses económicos y políticos que existen en la ciudad, pero que sí un grupo de niños se atrevió a decirle --de cara a la sociedad-- al “presidente municipal del cambio” lo que está ocurriendo en frente de su oficina en la presidencia municipal.

“Estamos hartos de la contaminación, de la basura, de la presencia de comerciantes; exigimos nuestro espacio, un espacio libre, de lo que fue el jardín municipal”, plantearon entre palabras más y palabras menos los infantes al alcalde de Huautla de Jiménez. ¿Hasta donde andarán  las cosas que hasta un grupo de niños se presenta a la presidencia municipal para decirle al señor presidente en turno lo que debe de hacer?

“!Ta, ta, ta, ta, tá!” –Dijera el “profesor Jirafáles”, personaje de la cómica y famosa serie televisiva  “El Chavo del Ocho”--. Pues resulta irrisible que las autoridades municipales no tengan la capacidad para solucionar el problema del mercado municipal y sus comerciantes. Así, como es irrisible e inaudito que un grupo de particulares mantenga secuestrado dicho inmueble que es propiedad municipal.


Lastima de partido, lastima de presidente,de quien aseguran fuentes cercanas a la presidencia --donde no todo esta tranquilo por cierto--, que anda más preocupado en la próxima elección,que en dar cumplimiento a los compromisos sociales que hizo en campaña...-Nos veremos en la próxima entrega y espero que les haya gustado este tema.
























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